Días antes de disputarse el Mundial de Fútbol en Rusia, el negocio sólo podrá ser emprendido por Apostala, marca comercial de Daruma Sam.
Óscar Portillo, presidente de la Comisión Nacional de Juegos de Azar (Conajzar), indicó que las demás empresas —hay nueve firmas en total— tienen permisos provisorios y los mismos caducan desde este viernes, por lo que ya deberán dejar de operar.
El titular de la entidad mencionó que Daruma Sam tiene la obligación de colocar 200 locales en todo el territorio nacional y abonar un canon mensual del 21% sobre los ingresos brutos menos los premios.
De acuerdo con la planilla oficial de Conajzar de setiembre de 2017, las apuestas deportivas generan mensualmente G. 74.033 millones guaraníes de facturación bruta. De ese total, se pagan 56.203 millones en premios, por lo que queda una utilidad de 17.830 millones (USD 3,1 millones al tipo de cambio actual). Estas cifras se habían obtenido al sumar las nueve empresas que explotaban las apuestas. Por consiguiente, este será el dinero que embolsaría Apostala con la exclusividad.
Sin embargo, Portillo indicó que varias de las otras compañías ya están dialogando con Daruma Sam para lograr un convenio y poder trabajar en conjunto.
Conajzar pretende pasar a recaudar 3.744 millones de guaraníes (USD 636,4 mil) mensuales con el canon reajustado. Hasta la fecha el canon es del 4%.
La Contraloría había pedido primero a Conajzar que hiciera una pausa en la licitación, para esperar a abrir los sobres hasta que finalizara la auditoría iniciada por la denuncia de tres oferentes. Sin embargo, Conajzar hizo caso omiso y siguió con el proceso. Luego la entidad contralora pidió que se cancelara el concurso, producto de las irregularidades detectadas, y su solicitud volvió a ser ignorada y el Poder Ejecutivo emitió el decreto para que se firmara el contrato.