La información fue difundida por Vozpópuli. En la reunión del consejo de administración, en la que fueron cesados como presidente y vicepresidente los hermanos José Antonio y Javier Martínez Sampedro, los fondos de inversión capitaneados por Silver Point cancelaron un contrato de asesoría que mantenía el grupo con una sociedad vinculada al exministro Pío Cabanillas por el que facturó 0,7 millones de euros en dos años; Cabanillas y los hermanos José Antonio y Javier son los representantes en el consejo de administración de la multinacional del capital que sigue manteniendo la familia fundadora.
El Informe de Gobierno Corporativo y el de Remuneraciones del ejercicio 2017 de Codere, publicado la pasada semana por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), incluye la cancelación de ese contrato que el grupo mantenía con la sociedad ProTV, de Pío Cabanillas, y que se decidió en el consejo del pasado 12 de enero. Pero oculta la renovación y ampliación de otro contrato firmado con la sociedad G3M, de la que es accionista Vicente Di Loreto.
El contrato con la empresa vinculada a Di Loreto, al que se han opuesto los tres consejeros presentes en el consejo de administración de Codere en representación de la familia Martínez Sampedro, contempla el pago de hasta USD 2,6 millones, entre fijo y variable condicionado al cumplimiento de ciertos objetivos, de acuerdo a fuentes cercanas a la compañía.
Cuando en abril de 2016 finalizó el proceso de refinanciación de Codere, los fondos y los Martínez Sampedro acordaron la creación de un Comité de Supervisión pilotado por Silver Point y Abrams Capital, que podrían apoyarse para cumplir sus funciones en una asesoría externa. En base a ese acuerdo, los fondos firmaron en febrero de 2017 un contrato de consultoría con G3M por importe de hasta dos millones.
De acuerdo a fuentes cercanas a la compañía, el nuevo contrato firmado con G3M contempla el pago de un fijo de USD 85.576 mensuales y un variable de USD 1,66 millones. Di Loreto, aseguran fuentes cercanas al consejero delegado de Codere, habría abandonado las funciones ejecutivas de G3M al ser designado en su nuevo cargo el pasado 12 de enero, aunque se mantendría como accionista.