"El desplome de la economía desalentó a muchas personas en abrir sus billeteras, por lo que las apuestas se han reducido considerablemente," analizó Seo Cheon-beom, presidente de la consultora Korea Leisure Industry Consulting.
Es la primera vez que se registra una baja en este rubro desde 1998, un año después de que el país quedó bajo la tutela del Fondo Monetario Internacional (FMI). Ese año, el gasto total del ocio cayó por el 10% en relación al año anterior.
De todas las áreas de la recreación y ocio, sólo escapó el Lotto, que tuvo un leve aumento “debido a que muchos surcoreanos encontraron en este juego una posibilidad de escapar de la crisis”, según el especialista.
Otro que escapó a la regla es el casino de Kangwon Land, el único surcoreano donde se permiten visitantes locales, que registró un aumento del 22,7% en las recaudaciones con respecto al año pasado, con sus 3 240 millones de dólares.
"A pesar de la semana laborable de cinco días y la apertura de la nueva pista de carreras de caballos que se abrirá en Pusan en abril", dice el pronóstico de Seo, "la industria de las apuestas sufrirá este año a causa del extendido retraso económico, que lleva a disminución de los ingresos y deudas crecientes en los hogares".