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04 de Marzo de 2021

Respecto al mismo periodo el año pasado

Caen un 37,2 % los ingresos de los casinos de Atlantic City en el tercer trimestre del año

Caen un 37,2 % los ingresos de los casinos de Atlantic City en el tercer trimestre del año
Los casinos de Atlantic City se vieron obligados a cerrar el 16 de marzo y permanecieron cerrados durante casi todo el segundo trimestre. Esto resultó en pérdidas operativas de más de US$ 112 millones para ese período.
Estados Unidos | 26/11/2020

Los nueve casinos declararon colectivamente más de US$ 150,5 millones en ganancias operativas brutas para el tercer trimestre de 2020; una cifra que no llega a ser tan deplorable como la correspondiente al trimestre anterior, aunque el impacto de las restricciones causadas por el novel coronavirus sigue siendo evidente.

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e acuerdo con datos de la División de Cumplimiento del Juego de Nueva Jersey, los casinos de Atlantic City vieron una caída del 37,2% en ganancias operativas en comparación al mismo periodo del año pasado, y declararon más de US$ 150,5 millones en el tercer trimestre de 2020.

Aunque las ganancias declaradas no llegan a ser tan deplorables como las del trimestre anterior, el impacto de las restricciones causadas por el novel coronavirus sigue siendo evidente, informó The Press of Atlantic City.

En el tercer trimestre de 2019, los casinos reportaron casi US$ 240 millones en ganancias operativas brutas.

“Los datos publicados hoy confirmaron los que muchos ya sospechaban. La actual crisis sanitaria ha debilitado la demanda del público por los casinos físicos y servicios asociados, y ha aumentado los costos que conlleva operarlos”, dijo Jane Bokunewicz, coordinadora del Instituto de Juego, Hotelería y Turismo Lloyd D. Levenson de la Universidad de Stockton. “Esta es una ecuación devastadora para los operadores de casinos y sus empleados, y queda en evidencia con la caída del 37% en ganancias operativas brutas del trimestre”.

Los casinos de Atlantic City se vieron obligados a cerrar el 16 de marzo para paliar la propagación del COVID-19 y permanecieron cerrados durante casi todo el segundo trimestre. Esto resultó en pérdidas operativas de más de US$ 112 millones para ese periodo.

Al reabrir, los casinos tuvieron que limitar su capacidad al 25% mientras que los servicios de comida y bebida en los salones de juego no pudieron retomarse hasta principios de septiembre. Los casinos también se ven impedidos de ser sede se eventos en vivo masivos, como conciertos, convenciones o reuniones comerciales.

“Reabrir con las restricciones correspondientes a la capacidad y con servicios limitados obstaculizó las ganancias, pero permitió una administración responsable de los hoteles casino, minimizó los riesgos y sentó las bases para una recuperación exitosa”, dijo en un anuncio el lunes James Plousis, presidente de la Comisión de Control de Casinos.

El cierre de casi cuatro meses de los casinos ha tenido un impacto en la industria. En lo que va del año, los casinos de la ciudad han reportado un total de ganancias operativas brutas de un poco más de US$ 68 millones, una caída de casi el 86% en comparación al mismo periodo de nueve meses de 2019. Bally’s Atlantic City, Borgata Hotel Casino & Spa (que decidió no reabrir hasta fines de julio), Hard Rock Hotel & Casino Atlantic y Resorts Casino Hotel han reportado pérdidas operativas en lo que va del 2020.

Plousis remarcó que muchos de los casinos además hicieron inversiones y compras inesperadas este año, como la instalación de sistemas de purificación de aire, la extensión de los beneficios médicos a los empleados despedidos o suspendidos debido a las restricciones a los negocios, y la compra de equipos de protección personal para trabajadores y huéspedes.

Los gastos adicionales parecen estar dando sus frutos, pero no para las ganancias reales de los operadores. De acuerdo con datos del estado, desde la reapertura en julio hasta fines de octubre, se reportaron 251 casos de COVID-19 positivo entre los trabajadores de los nueve establecimientos.

“Manteniendo los más altos estándares en cuidados de seguridad, y cumpliendo con las restricciones normativas a la capacidad y a los servicios de comida y bebida, los operadores de casinos han cumplido su promesa a la comunidad de mantener baja la tasa de infección en sus instalaciones”, dijo Bokunewicz. “Esto trajo un costo para su posibilidad de generar ganancias, y retrasó el regreso al trabajo para algunos empleados de casinos”.

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