El peligro de una mala comunicación ante la opinión pública

La prensa argentina carga contra la reapertura de casinos después de la cuarentena

Los medios masivos de comunicación locales salieron ayer y hoy con noticias que hacen mucho daño a la imagen del sector, comparando la reapertura de los casinos con el cierre de las escuelas.
17-11-2020
Tiempo de lectura 2:20 min
En el marco de reaperturas que ayer vivió la Ciudad de Buenos Aires, con el regreso de las operaciones de las salas de juego en el Hipódromo Argentino de Palermo y en el Casino Flotante de Puerto Madero, la prensa local masivamente se volcó a criticar la medida y la contrapuso al cierre de escuelas, aún en vigencia por la pandemia.

El peligro de una mala política de comunicación ante los medios masivos vuelve a afectar a la industria.

Tras experiencias como la vivida recientemente en España, donde una campaña mediática de casi un año instaló en la opinión pública un fuerte rechazo al sector de juego, a tal punto de dar luz verde a las autoridades para restringir de forma casi absoluta la publicidad de salas de apuestas online, ahora Argentina parece exponerse a un fenómeno que podría generar grandes perjuicios a la industria en el futuro.

Las autoridades de la Ciudad de Buenos Aires habilitaron ayer la reapertura de salas de juego, con estrictos requerimientos sanitarios y protocolos de seguridad para empleados y apostadores, similares a los que en todo el mundo han permitido recuperar las operaciones de juego de forma segura.

Hasta aquí, nada hace pensar en consecuencias negativas para el sector, sino todo lo contrario: auspicia una reactivación económica a las empresas de juego, muy necesaria para garantizar su sustentabilidad en el tiempo, tras ocho meses a puertas cerradas.

Entonces, ¿cómo podría esta noticia convertirse en un problema de resolución incierta?

Posiblemente, debido a la falta de una comunicación inteligente, que se adelantase a este tipo de maniobras y permita informar a la opinión pública, de las medidas estrictas de seguridad que siguen las salas de juego para regresar a la actividad.

Acompañados por un silencio mediático casi absoluto de los operadores, los medios masivos de comunicación locales salieron ayer y hoy con noticias que hacen mucho daño a la imagen del sector, comparando la reapertura de los casinos con el cierre de las escuelas, por ejemplo.

Basta con señalar algunos ejemplos, que pueden ayudar a dimensionar el calibre de la línea de información elegida por diarios de circulación nacional, como Clarín, La Nación o Infobae, y cadenas televisivas como América. Sólo por citar casos, titulares como el de La Nación, con Casinos sí, escuelas no; millones de chicos, arrojados a la banquina, o Infobae con su Casinos sí; escuelas no: vamos camino al mayor default educativo de nuestra historia son ejemplos de este tipo de peligros, igual que la editorial de Clarín Las escuelas deberían volver antes que los tragamonedas o segmentos en señales de noticias, como América 24, que exponen a las claras la complejidad y gravedad del tema a nivel nacional.

Las consecuencias de este tipo de noticias ante la opinión pública son difíciles de predecir, y si bien ayer las salas de juego mostraban colas de personas esperando su turno para regresar a jugar después de tantos meses de inactividad, el fantasma de un nuevo embate mediático contra la industria hace pensar en la necesidad de una comunicación eficaz e inteligente por parte de los operadores y reguladores nacionales. Eficaz y urgente.

Será tiempo de barajar y dar de nuevo, y en esta nueva normalidad pospandemia, trabajar para evitar una nueva crisis del sector, proveniente ya no desde la necesidad de una vacuna, sino desde un enfoque informativo que permita dar a conocer la enorme cantidad de protocolos y procesos que ofrece hoy un casino a la hora de recibir a los apostadores.

Pablo Zuppi
por Pablo Zuppi
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