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Extremadura percibió en recaudación de juego un 8% menos que en 2015

De acuerdo al último informe anual del juego publicado por el Ministerio del Interior, las Loterías del Estado son las más perjudicadas, junto a los bingos, al reducir su volumen de negocio casi un 10%.
17-05-2016
Tiempo de lectura 2:53 min
De acuerdo al último informe anual del juego publicado por el Ministerio del Interior, las Loterías del Estado son las más perjudicadas, junto a los bingos, al reducir su volumen de negocio casi un 10%.

El mercado de los juegos de azar y las apuestas se ha reducido en la región un 8% en los dos últimos años, pero con un gasto medio de 276 dólares por persona, el sector aún mueve más de 294 millones de dólares anuales en la comunidad española de Extremadura.

Según detalla el Informe Anual del Juego publicado por el Ministerio del Interior, se refleja pérdidas en todas las modalidades de apuestas. Las Loterías del Estado son las más perjudicadas junto a los bingos al reducir su volumen de negocio casi un 10%, porcentaje mucho mayor que el que registran la Organización Nacional de Ciegos (ONCE) y el casino de Badajoz, donde las cantidades jugadas se reducen en un 3,5% pese a haber ganado este año 30.000 visitantes más.

El estudio del Ministerio del Interior refleja que los extremeños se jugaron en el último año USD 303.198.000, un 8% menos respecto al 2012, cuando la inversión en azar y apuestas alcanzó los USD 330.344.000.

Según el informe, el mercado del juego continúa con la tendencia a la baja iniciada con la crisis económica y la aprobación de la ley antitabaco, dos factores que han contribuido a resentir un sector que ahora también se ve perjudicado por las apuestas a través de internet.

Lejos quedaron los USD 768.159.000 que llegaron a apostar los entremeños en 2008. "Las empresas lo están pasando mal", advierte José Luis Iniesta, presidente de la Asociación Extremeña de Empresarios del Bingo y socio del Casino de Badajoz.

Iniesta atribuye la caída del gasto destinado a juegos de azar fundamentalmente a la situación económica, debido a que el uso que se hace del dinero está estrechamente ligado "a la euforia o el miedo" del momento y, en tiempos de crisis, cuando no se ve una estabilidad, siempre tiende a recortarse. "En el gasto en juego todo influye, hasta el contexto político actual", afirma Iniesta, que al margen de los datos facilitados por el ministerio, avizora que la situación no va a mejorar este año.

De los 303 millones de dólares jugados en el año 2014, la mayor parte se fue a parar a Loterías y Apuestas del Estado. Los extremeños arriesgaron USD 131.241.000, fundamentalmente en la Lotería Nacional y la Primitiva y afines, mientras que las apuestas deportivas se llevaron USD 5.664.470, siendo el área que registró la caída más elevada con respecto al 2012, con USD 19.241.300 menos.

Esta reducción del gasto se justifica en la baja de los premios otorgados, de los 144 millones de dólares que se entregaron en 2012 se pasó a 83 millones de dólares en 2014.

Los bingos y loterías, los más perjudicados por la crisis

En el último año se jugaron en las salas de la región 29 millones de dólares, frente a los 31 millones de dólares de 2012. Aunque menores, las pérdidas también han afectado a la Organización Nacional de Ciegos, donde se gastan un promedio de 54 dólares anuales, un 3,7% menos que en 2012.

El cupón diario representa el mayor gasto, 41 millones de dólares, cifra a la que hay que sumar los 2,270 millones de dólares del juego activo (7/39 y Super Once) y los 9,53 millones de las loterías instantáneas (rascas y similares).

Respecto al único casino con el que cuenta Extremadura, el de Badajoz, las cantidades jugadas en las máquinas (16,978 millones de dólares) y el movimiento de efectivo generado por los clientes en las mesas (12,452 millones de dólares) arrojan una suma de 30,551 millones de dólares, un 3,5% menos que lo registrado en 2012, cuando se jugaron 31,682 millones de dólares.

La caída de las cantidades apostadas contrasta con el aumento registrado en el número de visitantes, de 96.787 personas en 2012 a 126.306 en 2014. "Antes una persona podía gastar 56 dólares y ahora entre diez no llegar a los 22 dólares", asegura Iniesta.

También se observa una reducción del número de mesas, de 10 a ocho, y de máquinas, de 95 a 90; y hasta el ingreso de las propinas que han caído un 7,9% al pasar de los 286.221 de dólares en 2012 a los 263.595 en 2014.

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