Edición Latinoamérica
17 de Septiembre de 2021

Declaraciones de David Elizaga, director general de Codere

España: "Financiarnos con bonos es un acierto"

(España).- Cotizado desde 2007, el grupo español de juego Codere tiene presencia en ocho países de Europa y América. El 79% de sus ingresos procede ya de fuera de España, siendo Argentina (Codere es el primer operador de bingos de Buenos Aires) y México sus dos primeros mercados.

S

u facturación en el primer semestre de 2010 fue de 527,4 millones de euros, mejorando los 492,6 millones del mismo periodo de 2009, mientras que el beneficio bruto de explotación (ebitda) entre enero y junio de 2010 fue de 110,3 millones, un 5% más. La empresa controlada por la familia Martínez Sampedro ha anunciado a la CNMV que el ebitda alcanzará 232-242 millones en todo 2010, en línea con el ejercicio anterior.

El dueño del Bingo Canoe en Madrid acaba de comprar el 63,6% de la operadora de seis casinos Thunderbird, para crecer en Panamá, en una operación valorada en 38 millones de dólares (29,6 millones de euros). “Es una buena operación, y por el momento, no contemplamos otras”, dice David Elizaga, director general financiero de Codere.

Elizaga confía más bien a corto plazo en el crecimiento orgánico. Un vaticinio optimista que no lo es tanto en el caso del negocio español. “Para que este mercado crezca hace falta un cambio regulatorio”, dice el responsable de las finanzas de Codere. Y pone el ejemplo del sector de las apuestas deportivas físicas, en que entró de la mano de la británica William Hill hace unos años, y donde opera 238 puntos de apuestas –175 de ellos en España–.

Sólo Madrid y País Vasco han autorizado este tipo de apuestas en España. “Determinados cambios regulatorios podrían crear oportunidades de inversión en el sector del juego, y ampliar la recaudación fiscal de las administraciones públicas en tiempos de déficit presupuestario”, comenta. “Nosotros, sin ir más lejos, pagamos anualmente más de 300 millones de euros a las arcas estatales de los países en que operamos”, añade este licenciado en Derecho y Ciencias Empresariales por la Universidad Pontificia de Comillas-Icade, que antes de llegar a Codere trabajó en Monitor y en el banco de inversión americano Lehman Brothers.

Elizaga tiene también palabras para las compañías del sector de apuestas online que operan en régimen de alegalidad. “Debe haber unas reglas comunes y unas garantías para el jugador”, dice en relación con esta modalidad de juego que ha proliferado en medio mundo en los últimos años. Unas condiciones que por ahora no se dan.

Donde sí aprecia por el momento oportunidades Codere es en la legislación de Italia (en especial en bingos y videoloterías) y Brasil. Especialmente éste último, al ser un mercado menos maduro, en línea con los demás de Latinoamérica en que la empresa está presente.

Codere ha ido reduciendo su deuda paulatinamente, hasta situarla en las tres veces su ebitda (beneficio bruto de explotación) anual. “Más del 80% de nuestra deuda son bonos cotizados de alta rentabilidad (high yield), ya que es un negocio del que los bancos, prestamistas de deuda, tradicionalmente no se han ocupado mucho”, comenta.

A este respecto, el director financiero de Codere sostiene que el parón de crédito en Europa ha hecho que financiarse en bonos no sea mucho más caro que en préstamos bancarios, como ocurría hasta ahora. “El diferencial entre bonos y préstamos se ha estrechado”, dice. La compañía tiene ahora una posición holgada de deuda, al tener sus vencimientos de bonos en 2015, y haber refinanciado su deuda hasta 2013.

Sobre la marcha de la cotización, Elizaga reconoce que el grupo ha tenido que bregar con el desconocimiento del sector, y la ausencia de compañías comparables cotizadas. “Nos encantaría que hubiera más empresas de nuestro sector que coticen”. A su juicio, esto es algo que ha pesado en la marcha de la cotización: “la acción está barata en comparación con otras empresas cotizadas de terceros países”, asegura. “También nos ha perjudicado el hecho de ser un valor de mediana capitalización, ya que en las crisis, el dinero tiende a concentrarse en las empresas con más liquidez, que son las de más tamaño”.

Los analistas resaltan dos acuerdos importantes alcanzados para el futuro de Codere. En virtud del primero, los hermanos Martínez Sampedro, que controlan cerca del 61,3% de Codere, y sus antiguos socios, los Franco, han desactivado la cláusula que podría haber implicado la venta de la compañía por causa de una deuda pendiente entre ambas partes.

El referido acuerdo conllevó la entrega, como dación en pago, por parte de los Martínez Sampedro a cada uno de los Franco de un millón de acciones de Codere representativas del 1,817% del capital social de la sociedad. El segundo pacto ha sido la compra a William Hill del 50% en la sociedad conjunta Victoria, que explota salas de apuestas deportivas físicas, un negocio en el que Codere confía de lleno para crecer.

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