Edición Latinoamérica
25 de Septiembre de 2021

Declaraciones de Paul Stephan Allegrini, socio director del consorcio ILD

"Las obras del proyecto Gran Scala se iniciarán en 2009"

(España).- Paul Stephan Allegrini, socio director del consorcio ILD, promotor del proyecto, niega que los retrasos en el avance del proyecto se deban a problemas de financiación, y subraya que son normales en un proyecto de tal envergadura y donde varias Administraciones deben dar su autorización.

H

asta en el propio Parlamento de Aragón se ha dicho recientemente que Gran Scala sólo era una idea. Y son varias las voces que aseguran que esta iniciativa no se materializará nunca. ¿Por qué tanta desconfianza?

Gran Scala podía considerarse una idea en 2005. Pero en 2007 constituía ya un proyecto en firme y por eso fue presentado oficialmente. El año que viene se iniciarán las obras y, por tanto, será, una realidad. Así que, cuando empiecen a trabajar las máquinas, espero que esa desconfianza desaparezca.

Se dice que, tras los retrasos, se esconden problemas de financiación...

Esa es una especulación sin fundamento. En primer lugar, los retrasos son normales en proyectos de esta envergadura. Incluso yo creo que el proceso va bastante más rápido que la media. De hecho, antes de dos meses esperamos firmar las primeras opciones de compra de terrenos en Ontiñena y empezar con obras en el segundo semestre de 2009.

Si se tiene en cuenta que hablamos de más de 1.300 fincas con 130 propietarios, se entenderá que las negociaciones y la tramitación han de llevar su tiempo. Además, las inversiones están garantizadas por empresas de reconocida experiencia y solvencia, que son las que acometen realizaciones concretas dentro del conjunto.

¿No sería la crisis económica una buena excusa para cancelar el proyecto?

La crisis no va a repercutir sobre Gran Scala. Se mantiene la inversión de 17.000 millones de euros y los 65.000 empelos.

¿Son previsibles nuevos retrasos?

Hasta ahora, siendo realista, no puede hablarse de retrasos. La previsión es que Gran Scala se inaugure en 2012. En esa fecha, el complejo será ya uno de los grandes de Europa, aunque el proyecto total no se materializará hasta el umbral de 2020.

¿Por qué el complejo ha acabado ubicándose en Huesca?

Ontiñena era uno de los cinco emplazamientos que nos habían sido propuestos por el Gobierno de Aragón. Por lo tanto, no se trata de una modificación. A partir de esa circunstancia, ha contado la excelente acogida que esta población ha dispensado al proyecto. El ayuntamiento ha visto Gran Scala como un proyecto que puede proporcionar empleo y riqueza, algo especialmente valioso en tiempos de crisis económica.

¿Y también lo han visto así los vecinos?

Si se observa la oferta de terrenos, parece evidente. De hecho, la aceptación está por encima de partidos políticos.

Algo que no ocurre en el conjunto de Aragón. Incluso, existe una plataforma anti-Gran Scala…

Nosotros procuramos ser transparentes al máximo. Y respetamos las opiniones, siempre que se fundamenten en datos objetivos y no en meras especulaciones.

¿Qué ocurre con el impacto medioambiental?

Eso puede ser un buen ejemplo. Antes de iniciar las obras, ya se presume que se puede perjudicar al medio ambiente. El proyecto se ajustará estrictamente a la ley y, si se transgrede, para ello están previstas las sanciones. Aparte de que creo que el propio carácter preventivo de la ley creo no permitirá que se actúe indebidamente.

¿Y respecto al Parlamento Europeo?

Nadie nos ha dicho nada. Por supuesto que, si nos llaman, iremos rápidamente. No tenemos nada que ocultar. Hemos apostado por la transparencia y seremos consecuentes. Lo que no entendemos es que algunos se empeñen en condenarnos sin haber ni siquiera actuado.

También se asegura que los 65.000 puestos de trabajo previstos en el proyecto serán todos empleos en precario.

Eso es desconocer totalmente el proyecto. Gran Scala pertenece a un tipo de complejo que reúne formas de ocio muy diversas, desde el golf a los casinos o el parque temático. Así que estamos hablando de actividades que requieren de mano de obra muy cualificada, con salarios cuya media supera claramente la mayoría de las remuneraciones de los trabajos industriales. Además, el modelo de negocio no da lugar, por su propia estructura, al empleo precario y estacional, pues el atractivo del complejo es que se mantiene a lo largo de todo el año.

¿Cuál es tu opinión sobre la nota?
  • Me gusta
    100%
    1 voto
  • No lo he pensado
    0%
    0 votos
  • No me gusta
    0%
    0 votos
Deje un comentario
Suscripción al Newsletter
Suscríbete para recibir las últimas novedades
Ingrese una cuenta de email válida
Complete el captcha
Muchas gracias por haberte registrado a nuestro newsletter.
Seguinos en Facebook