Edición Latinoamérica
23 de Agosto de 2019

Según una encuesta de la agrupación Jóvenes Ciudadanos

Argentina: Nueve de cada diez jóvenes cordobeses prefieren las tragamonedas

(Argentina).- Por una encuesta realizada en las ciudades de Río Cuarto, La Falda y Alta Gracia, en la provincia de Córdoba, se supo que el 15,5% fue alguna vez a algún casino. De ese total, 86,1% jugó, 9 de cada 10 lo hizo en las slots y el 10% en la ruleta.

A

demás, la encuesta arrojó los siguientes datos: el 11,2 % ingresó por primera vez a los 15 años, 30,5% a los 16 y 58,3% a los 17. Entre los encuestados que nunca fueron a un casino, al 69% le gustaría ir.

Adolescentes de entre 16 y 17 años ingresan de manera aparentemente habitual en casinos de ciudades del interior de la provincia de Córdoba para jugar a las tragamonedas. Así lo denunció la agrupación Jóvenes Ciudadanos, la que recordó que está prohibido el ingreso de menores de 18 años a estas salas de juegos, por más que los jóvenes estén acompañados por algún mayor.

La denuncia está apoyada en filmaciones realizadas en el interior del casino del Sierras Hotel de Alta Gracia, donde se observa a dos adolescentes menores ingresar a la sala de las tragamonedas.

En la secuencia se registra cómo una empleada les ofrece fichas. Los jóvenes compran por cinco pesos (U$S 1,6) y las juegan. Posteriormente, los adolescentes se dirigen a la caja, donde cambian las fichas por dinero. Durante el recorrido, se puede observar a tres guardias que no los detienen en ningún momento.

En el ingreso a la sala, un cartel alerta que está prohibido el ingreso de menores de 18 años y aclara que los guardias están autorizados para pedir documentos que acrediten la mayoría de edad.

Finalmente, en el video se observa el documento de los dos adolescentes donde se puede constatar la minoría de edad. La filmación fue realizada por un adulto integrante de Jóvenes Ciudadanos, quien acompañó a los chicos el sábado 30 de septiembre a las 11.30 de la mañana.

En el casino de Río Cuarto, este hecho fue constatado por un escribano público. A su vez, otro video documenta los testimonios de alumnos de colegios secundarios de Río Cuarto, Alta Gracia y La Falda que cuentan su experiencia en estas salas de juego.

Algunos chicos aseguran haber ingresado con amigos también menores, mientras que otros explican que concurrieron con sus padres o con algún mayor. Según una encuesta realizada por esta agrupación a 233 alumnos de estas localidades, 15,5 % de los entrevistados asegura haber ingresado alguna vez a un local de juegos de azar.

Las tragamonedas están dadas en concesión por Lotería de Córdoba a la Compañía de Entretenimiento y Turismo (CET), una subsidiaria del Grupo Roggio. CET tiene operando 1.800 tragamonedas en Villa Carlos Paz, Río Ceballos, Corral de Bustos, Alta Gracia, Embalse, Mina Clavero, La Falda, Laboulaye, Miramar, Río Cuarto, Villa María y San Francisco.

El tema divide aguas entre los habitantes de esas ciudades. Una encuesta realizada hace un año en varias localidades con slots indicó que 43,5% de los entrevistados estaba en desacuerdo con las máquinas, mientras que 19,5% se manifestaba a favor.

La Compañía de Entretenimiento y Turismo (CET) asegura que la proporción de menores que logra ingresar a las salas es “ínfima”. El vicepresidente de la compañía, Mario Rodríguez, explicó que el dispositivo de control para el ingreso de menores tiene tres componentes: adicionales de policía, guardias de seguridad privada y los empleados del casino.

“En los tres casos, tienen expresas órdenes de detectar la presencia de menores. El que está habilitado para pedir el documento es el adicional policial”, indicó. Según Rodríguez, el personal tiene orden de pedir documento a toda persona cuya apariencia sea de menos de 25 años. Aseguró que en algunas ocasiones, puede haber una relajación de esta medida cuando hay algún mayor que acompaña. “En estos casos, creo que es una irresponsabilidad de los padres”, expresó.

A su vez, explicó que, como todo dispositivo compuesto por personas, es “falible” y que por esta razón están instalando cámaras de circuito cerrado, para realizar controles desde la sala y desde un punto remoto.

El directivo destacó que, durante los cuatro años que lleva la concesión, recibieron inspecciones permanentes de los municipios, pero que sólo una vez encontraron un menor en la sala.

“El universo que debemos controlar es naturalmente trasgresor y llegan hasta a alterar el documento para ingresar”, agregó.

La empresa detectó que los momentos en que el ingreso de menores es más permeable son cuando hay mucha gente o cuando el público es mínimo, ya que “se relajan los controles, los empleados se dedican a tareas de mantenimiento y los guardias están pendientes de que no se cometa ningún delito”.

¿Cuál es tu opinión sobre la nota?
  • Me gusta
    %
    0 votos
  • No lo he pensado
    %
    0 votos
  • No me gusta
    %
    0 votos
Deje un comentario
Suscripción al Newsletter
Suscríbete para recibir las últimas novedades
Ingrese una cuenta de email válida
Complete el captcha
Muchas gracias por haberte registrado a nuestro newsletter.
Seguinos en Facebook