Edición Latinoamérica
20 de Septiembre de 2019

Cruce por la licitación del casino

Boldt y Crown presentaron impugnaciones en Santa Fe, Argentina

(Argentina).- Las firmas Boldt y Crown son los dos grupos que presentaron propuestas en la licitación internacional lanzada por el gobierno provincial para construir y explotar un casino en Santa Fe. Ambas empresas proponen ubicar la sala en la zona del puerto, pero se impugnaron mutuamente por aspectos de la oferta técnica.

E

l proceso de licitación de casinos en la provincia se encuentra en uno de sus últimos tramos. Ya se abrieron los sobres 1 -con los antecedentes- y 2 -con la oferta técnica-, y de acuerdo con las previsiones oficiales, en abril se procedería a la apertura del último sobre con la propuesta económica. Pero antes de llegar a esa instancia, la comisión evaluadora de ofertas deberá expedirse y resolver acerca de sendas impugnaciones presentadas por los grupos que compiten por la explotación de un casino en Santa Fe: Crown y Boldt.

La impugnación del primer grupo está contenida en 35 páginas; la del segundo, en 11. Las objeciones de Crown sobre Boldt pueden resumirse esencialmente en cinco puntos. En primer término, señala que las inversiones propuestas por Boldt no satisfarían el concepto de proyecto turístico que exige el pliego; consideran que el Centro Empresarial y Área Comercial sugeridos por Boldt implicarían inversiones más bien de índole comercial e inmobiliaria.

En segundo lugar, advierten que sus Programas de Desarrollo Turístico sólo tendrían en cuenta el fortalecimiento de la ciudad de Santa Fe y no del corredor turístico en su conjunto, como lo establece el pliego. Crown entiende que, más que intentar atraer turistas, Boldt estaría planteando una competencia interna para con la ciudad, omitiendo recursos históricos y culturales de Santa Fe y del corredor de la Costa. En este aspecto, también impugna por considerarla inconsistente, la propuesta de Boldt exigida para potenciar las Áreas de Interés Cultural e Histórico de Santa Fe.

Lo tercero que Crown cuestiona es el monto de las inversiones que propone Boldt y que, según sostienen, implicaría sobreprecios. Para Crown, su competidor habría incurrido en serios errores y habría utilizado datos falsos con el fin de aumentar el monto total de la inversión y mejorar así su performance en la calificación final. De acuerdo con lo que pudo saber este diario, Crown entiende que los costos señalados por Boldt no se corresponderían con la realidad del mercado.

El cuarto punto del planteo de Crown apunta directamente a los supuestos sobreprecios, por ejemplo, en el valor de construcción. En ese ítem y para la ejecución del casino, la oferta de Boldt por metro cuadrado habría sido de más de 4.700 pesos contra algo más de 2.800 sugeridos por el grupo Crown; la diferencia sería de casi un 70 %.

Crown impugna aspectos del rubro Instalaciones Casino y Gerenciamiento; cuestiona un aparentemente exagerado número de empleados a contratar, y el excesivo monto que Boldt destinaría a capacitación del personal -más de 4 millones de pesos-. Para Crown también aquí existiría una sobrevaluación a fin de lograr mayor puntaje.

El último punto sobre el que centra Crown su impugnación es el estudio de impacto ambiental. Según el informe de Boldt, el proyecto no implicaría un impacto significativo. Para Crown esta declaración de ausencia de impacto sería, en realidad, un intento por justificar la no presentación del plan de gestión ambiental que también era obligatorio.

En cuanto a la impugnación de Boldt, uno de sus puntos centrales refiere a la supuesta indisponibilidad de los dineros en tiempo y forma, con los que Crown debería afrontar la inversión. En realidad, Boldt ya había impugnado por esta misma razón el sobre 1, argumentando que el único activo que presentaba Crown era un pagaré firmado por su accionista mayoritario. Tal impugnación fue oportunamente desestimada; se argumentó que los principios de contabilidad tomados como parámetro contemplaban a un pagaré como parte del activo.

Sin embargo, Boldt insiste en esta nueva instancia y vuelve a cuestionar la disponibilidad de tales fondos, atentos a que el pliego exige especificar las fuentes de financiación indispensables para afrontar la inversión, acreditar solvencia y disponibilidad de los recursos. Respecto del pagaré, Boldt habría advertido sobre la escasa información suministrada sobre la capacidad financiera del accionista que lo firma. También, que el documento debería ser transformado en dinero para considerarlo “recurso disponible”; de lo contrario, sería sólo una promesa documentada. Incluso habría deslizado que ciertas subsidiarias de Crown explotarían casinos en países donde existen dudas sobre la vigencia de normas para prevenir el lavado de dinero.

En otro orden, cuestiona el estudio de mercado realizado por Crown y cierta ligereza o falta de argumentación en el análisis de algunos ítems, que le habrían permitido incrementar artificialmente el equipamiento y sobrevaluar la inversión.

Boldt plantea también la eventual invalidez de la oferta de trasladar a Santa Fe el Museo Nacional de Arte Oriental como parte del programa turístico; dicen que ello es sólo una expresión de deseo por carecer de todo sustento legal.

Para Boldt sería inválido el compromiso del operador turístico con quien Crown firmó un contrato, al que tildan de incompleto y limitado en el tiempo. Del mismo modo consideran que no sería válido el proyecto arquitectónico, porque no acredita una planificación precisa para cumplir con los plazos establecidos.

Dicen que tendrían problemas los planos presentados, porque ignorarían las protecciones patrimoniales y no lograrían integrar las nuevas construcciones a la vida de la ciudad y su entorno, ni al Plan Maestro del puerto.

Para Boldt también sería objetable que su competidor no aporte mayores datos sobre el sistema de ticket in y ticket out, tecnología necesaria para el manejo de la máquinas tragamonedas. Del mismo modo, que falten antecedentes -como la marca, el proveedor y la cantidad de máquinas que maneja- del sistema de control on line para la gestión de máquinas y del casino en general.

En síntesis, concluirían en que el equipamiento lúdico propuesto no sería el de mejor calidad ni el de mayor rentabilidad en el mercado, y que correspondería a firmas con una reducida participación en el espectro del juego.

El último punto refiere a supuestas deficiencias en el personal propuesto porque Crown, por ejemplo, no habría detallado -como lo exige el pliego- cuáles son las proporciones de empleados especializados en relación con el resto. Jugadas las cartas de cada uno, es ahora el turno de la comisión evaluadora. El veredicto será clave para saber quiénes pueden avanzar en el proceso licitatorio.

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