Edición Latinoamérica
14 de Agosto de 2020

Presentaron una queja ante la Comisión Europea

Operadores de juego de España consideran que las apuestas online vulneran su derecho de competencia

(España).- La European Betting Association (EBA), organización que agrupa a 14 casas de apuestas en la Red, ha llevado su queja a España ante la Comisión Europea porque considera que el país vulnera el Tratado de la Unión Europea (UE) que establece en sus artículos 43 y 49 que las empresas radicadas en cualquier país comunitario instalando sus oficinas y servidores en paraísos fiscales pueden establecerse y ofrecer servicios en otro Estado miembro.

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idier Dewyn, secretario general de la organización, con sede en Bruselas, explica que el juego en España es, en la práctica, un monopolio en manos del Estado, que impide a los operadores privados y las casas de apuestas de otros países competir en igualdad de condiciones. Anteriormente, la EBA ya había denunciado a Grecia, Alemania y Dinamarca ante el Ejecutivo comunitario.

Sin embargo, la Unión Europea también reconoce a los Estados nacionales la potestad para restringir determinados sectores, como el mercado de los juegos de azar, "para garantizar el orden, la seguridad y la salud pública". Además, el Tribunal de Justicia Europeo amplió las restricciones a "razones de interés general", como la protección de los consumidores o del medio ambiente, siempre y cuando las medidas no sean discriminatorias ni por causas fiscales.

En la opinión de Dewyn, "los Estados miembros no deberían prohibir la iniciativa privada del sector con la excusa de la salud pública si ellos mismos incentivan los juegos de azar a través de empresas públicas".

Detrás de la queja hay mucho dinero en juego. Las empresas del sector facturan más de 8.200 millones de dólares en todo el mundo y la cifra ascenderá a 23.500 millones de dólares en 2009, según la consultora estadounidense Christiansen Capital Advisors, que calcula entre 1.800 y 2.500 los sitios disponibles en Internet.

En España, sólo Loterías y Apuestas del Estado (LAE), la Organización Nacional de Ciegos Españoles (ONCE) y las comunidades autónomas tienen derecho a gestionar, explotar y comercializar juegos de azar, dentro y fuera de la Red.

En la mayoría de Estados miembros de la UE, las compañías de juego en Internet no pueden establecerse legalmente ni hacer campañas publicitarias. Estas empresas de juego virtual sortean la prohibición instalando sus oficinas y servidores en paraísos fiscales, como Gibraltar, o en países comunitarios donde sí está regulado el mercado, como Reino Unido, Austria o Malta.

Es tal la prohibición que existe sobre la implementación de juegos en Internet en España que el secretario general de la Federación de Comercio, Hostelería, Turismo y Juego (FECOHT) de CC.OO. de Cantabria, Emilio de Cos, denunció la existencia la existencia del primer bingo online elaborado íntegramente en castellano, “Esto no está permitida por la ley y puede suponer graves perjuicios" para las numerosas salas de bingo españolas y, en concreto, para las seis que actualmente existen en Cantabria.

Sin embargo, la consultora Christiansen Capital Advisors cifra en 23 millones los internautas que han jugado por Internet este año en el mundo, "si se tiene en cuenta que cada jugador apuesta en distintas casas y a diferentes juegos", explica su portavoz Jason Pawlina.

En España, la mayoría son hombres (92%) de unos 31 años que se decantan por las apuestas deportivas (85%). Casino virtual (12%) y póquer (3%) completan el perfil humano, según datos de Unibet. Esta empresa de origen sueco creada en 1997 tiene su sede en Londres, cotiza en la bolsa de Estocolmo y ofrece sus servicios de apuestas sobre deportes en 12 idiomas, además de casino y póquer virtual. Unibet tiene 720.000 clientes registrados, de los cuales 10.000 son españoles. Recientemente un apostante madrileño ganó en su casino más de 116.000 euros con una escalera de color. Sólo había jugado cinco euros.

De los 8.200 millones de dólares que los consumidores gastaron en juegos de azar por Internet en 2004, el 42% eran apuestas. Le siguen los juegos de casino (26%), loterías (16%) y el póquer que, por si sólo generó el 13%.

Actualmente, hasta las redes de intercambio de archivo (P2P) sirven para jugarse el dinero, una plataforma donde las apuestas se establecen entre particulares. Además, muchos de estos servicios de juegos están disponibles a través del teléfono móvil, un aparato en el que la industria del sector se está volcando porque son ideales para que los jugadores apuesten, con un simple mensaje corto de texto, mientras se desarrolla la competición.

En Betandwin.com, con más de 1,5 millones de clientes en Europa, se registran una media de 3,4 apuestas por minuto (4.000 diarias) de más de 40 deportes, su actividad principal. Además ofrece 30 juegos de casino y lotería. La compañía opera por Internet bajo licencias de juego de Gibraltar, Austria, Alemania y Gran Bretaña. La casa matriz es austriaca donde cotiza en bolsa y fue fundada en 1997.

Esta es la realidad que se vive en el ciberespacio, a pesar de que en España está prohibido comercializar juegos de azar salvo los que ofrecen Loterías y Apuestas del Estado (LAE), la ONCE y las Comunidades Autónomas.

"Todas estas ofertas son ilegales según la legislación vigente. La venta o explotación sin autorización se considera contrabando. Lo que está prohibido fuera también lo está en la Red", explica Juan Gallardo, asesor jurídico de Loterías y Apuestas del Estado (LAE), quien reconoce la dificultad para perseguir a compañías que ofrecen servicios por Internet mediante licencias legales en otros países europeos.

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