El grupo de juego Codere ha decidido refinanciar su deuda y apuntalar su expansión internacional mediante la emisión de bonos por un valor máximo de 335 millones de euros (405 millones de dólares). Esta iniciativa, que irá pareja a la constitución de una sociedad en Luxemburgo y los planes a futuro de salir cotizar en Bolsa, se realiza al no poder realizar la entrada de socios inversores en la filial americana ni la ampliación de capital de 150 millones de euros (181 millones de dólares) prevista el año pasado.
La nueva firma en Luxemburgo se llamará Codere Finance. Está formada como un simple instrumento financiero que canalizará la relación con inversores, pero que no tendrá asignadas funciones de gestión en el grupo. Hace dos años, Codere acudió a los mercados internacionales para lograr financiación para su filial española por valor de 210 millones de euros (254,3 millones de dólares) a través de un sistema de financiación flexible a largo plazo a modo de fórmula intermedia entre los recursos propios y la financiación bancaria. Según lo que pagó el grupo británico ICG hace dos años, cuando tomó el 2,3% del capital, la compañía estaría valorada en unos 400 millones de euros (448,48 millones de dólares), pero para salir a Bolsa el grupo necesitaba al menos duplicar su volumen y su valor. Algo que ha intentado hacer desde entonces.
La emisión de bonos que ahora encara Codere se realiza después de que el grupo español intentara a lo largo del año pasado dar entrada en el capital de su filial americana a socios inversores. Esta fallida iniciativa preveía una ampliación de capital de 150 millones de dólares y una emisión de deuda de otros 100 millones de dólares. Con todo ello, el valor de la compañía española se situaría en unos 500 millones de dólares.
Pero la idea de cotizar se sigue manteniendo entre los accionistas de la compañía y por ese motivo, Codere lleva a cabo en estos momentos una ronda de negociaciones con varias entidades financieras con el objeto de asegurar la emisión de bonos. La operación, en la que intervienen varios bancos internacionales pero ninguno español, está codirigida por Credit Suisse.