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16 de Julio de 2019

Declaraciones de Xavier Guitart, Director General de Juego de Cataluña

"La adjudicacion de las loterias catalanas ha sido transparente y objetiva"

(España).- En una entrevista publicada recientemente por Revista Azar, el principal responsable del sector de juego catalán señaló que la adjudicación de las loterías catalanas a Indra y Scientific Games se realizó con la mayor transparencia, por lo que “las sospechas sobre intereses extraños en la adjudicación a INDRA son absurdas. Si alguien cree eso que vaya a los Tribunales”, aseguró.

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ataluña es una de las locomotoras normativas del sector de juego en España. Y al frente del mismo se encuentra un político socialista sin cuyo perfil no habrían sido posibles hechos de tanto relieve como la Mesa Técnica del Juego, el Foro Autonómico o las Declaraciones de Torremolinos y Barcelona. Xavier Guitart, en constante diálogo con los empresarios, sus homólogos autonómicos y la Administración Central, es hoy también noticia por la adjudicación de las Loterías catalanas.

Su presencia en el Sector, que es relativamente breve, de un año y tres meses, se traduce en un innegable protagonismo y en impulsos transformadores muy relevantes. ¿Está usted satisfecho con los cambios realizados y con la labor desarrollada?

Ha sido un tiempo tan intenso que cuando se ve todo lo que ha pasado en ese año y tres meses es difícil creerlo. Para empezar está el propio cambio que se produce al conocer al Sector, porque las ideas apriorísticas que se tienen de él y lo que se piensa desde fuera no se ajusta a la realidad. Además yo he llegado a este ámbito en un tiempo de transición, y digo transición porque creo que hay que evitar la palabra crisis, que incluso se ha ido acentuando con procesos como la aprobación de nuevas normativas, concretamente con los cuatro últimos decretos que vienen a marcar un final de etapa.

Precisamente la normativa catalana se ha entendido por muchos como un paradigma de entendimiento entre la Administración y el Sector, pero eso no quiere decir que todo quede ya resuelto y no existan nuevas necesidades y exigencias.

Lo legislado viene a dar satisfacción a una serie de reivindicaciones profesionales, pero precisamente por estar ante un cambio de etapa se abren muchas nuevas necesidades ante todos nosotros. Y una de las claves de este futuro tiene que estar está en la reflexión del propio Sector para saber adónde va. Es una reflexión que han hecho algunos empresarios o algunos grupos reducidos, pero falta que se realice globalmente.

Un proceso de transición debe tener una meta, saber qué objetivos quiere alcanzar y eso implica una concienciación que parece que usted echa en falta.

La cifras económicas muestran altos y bajos y cuando se producen estos bajos se acostumbra a buscar las causas. Y en este caso yo creo que no son de coyuntura, que son de modelo.

¿Qué quiere decir exactamente eso?

Que el Juego no está en crisis en absoluto, se juega desde siempre y no parece que haya una tendencia a la disminución. Lo que cambia es la forma de ofrecer el producto y el modo en que los usuarios acceden a él. La sociedad no es culturalmente la misma hoy que ayer y especialmente los jóvenes tienen otra pulsión tecnológica distinta a lo que antes había. Es muy difícil pensar que haya todo un sector que pueda escapar a eso, y el debate que es necesario desarrollar es el que nos lleve a concluir cuál es la postura a adoptar ante esta realidad que desborda los marcos comerciales y en general sociales que antes existían.

Por otra parte, una reglamentación que da respuesta a las peticiones del Sector lo que hace es dejar a los empresarios sin la “excusa” de que la Administración tiene la culpa. Ahora si el dinero sigue sin entrar, habrá que plantearse las cosas desde otra óptica.

Efectivamente, porque aunque el dinero sí entre en las máquinas, estamos ante un Sector que se queja, y a veces con razón, de una excesiva intervención de la Administración y que al mismo tiempo acude a la Administración buscando protección en asuntos como la contingentación y otros aspectos. Por eso es preciso alcanzar un grado de organización que haga posible que el Sector no sólo plantee reivindicaciones, sino propuestas. Esto es mucho más que un matiz.

Estamos en una Industria que, desde una perspectiva histórica, ha pasado en muy pocos años desde la prohibición a la tolerancia y después a considerarse como un sujeto de pleno derecho. Esto puede haber generado lo que podemos llamar una “cultura de la queja”, algo así como psicología corporativa más propia de la adolescencia que de la madurez.

Esa trayectoria desde la persecución a la legalidad es cierta y ha generado formas de ser y hábitos que debemos esperar que cambien en pocos años. Lo que tiene que hacer cualquier Sector es anticiparse a los problemas, porque las soluciones pueden encontrarse conjuntamente con la Administración, pero lo sensato es que sea el empresario quien llegue con una propuesta en su mano.

Quizá es que la situación coge desentrenados a unos empresarios de Juego para quienes durante largo tiempo en España ya era una sorpresa encontrarse con una autoridad que les recibiera y dialogara… ¡y que encima les haga caso!

No, si yo no lo digo como reproche, es una reflexión. Para la Administración el diálogo es, más que útil, imprescindible. Y para mí personalmente ha sido muy enriquecedor. En concreto, la Mesa Técnica del Juego creo que ha sido una magnífica herramienta que también nos ha servido para cambiar a nosotros. Compartir la problemática y los riesgos con el empresariado es mucho mejor que trabajar desde una perspectiva absolutamente vertical con la que nunca se logran verdaderas soluciones.

¿Considera usted que esta mecánica de acción, la Mesa Técnica, ya ha colmado sus posibilidades?

De ninguna manera, se trata de un punto de partida. Una Mesa Técnica aunque se escriba con mayúsculas es justamente eso, una mesa técnica. Y en el futuro tendremos que llegar a desarrollos patronales más consolidados.

En otras muchas Comunidades se ha valorado lo hecho en Cataluña como la travesía de un buque insignia. Esa Mesa Técnica se ha mirado como un foro de encuentro envidiable.

Ha sido más que un foro de debate, ha sido una fórmula para compartir las decisiones y tratar de que de la Administración emane una normativa respetuosa con la realidad y las reivindicaciones del Sector de forma que, por otra parte, la responsabilidad en la ordenación del Sector también descansara en los hombros del mismo Sector.

Otro de los méritos de la Mesa es su flexibilidad, que permite adecuar su labor a diferentes cuestiones y protagonistas.

Sin ninguna rigidez. Precisamente dentro de unos días vamos a reunirnos una serie numerosa de personas, quizá 35 o 40, para reflexionar sobre una cuestión clave durante un día y medio y las posibilidades de debate están completamente abiertas.

¿Cuál es ese tema clave?

Nada menos que las nuevas tecnologías. No se trata de si pueden, o deben o… no, no, existen y hay que partir de la base de que no se puede prohibir que la tecnología exista. Hay que saber qué pasa, en qué consisten, cuál es el derecho comparado, cómo nos afecta a cada uno, etc. Es algo que se hace sin la presión de que haya detrás una negociación y que nos sirve a todos para pensar y para formarnos mutuamente.

Aunque no sea una reunión con carácter instrumental y no se persiga de momento sacar ninguna norma, sin duda es algo que refleja la preocupación del Gobierno catalán sobre el asunto.

Sí. Las nuevas ofertas de juego y también la irrupción de nuevos empresarios de juego en el Sector, de empresarios sin tradición en el Sector, son evidentemente materia de reflexión. No se trata de tomar una posición defensiva ni de tener miedo a ningún cambio, se trata de analizar causas y posibles consecuencias.

Ahora que habla de nuevos empresarios en el Sector podemos abordar la reciente concesión de las loterías autonómicas. Una renovación que usted se marcó al asumir el cargo mediante concurso público y que, en efecto, ha llevado adelante.

Creo que es un proceso que se ha desarrollado con total transparencia, del que hemos ido informando de todo a la Mesa Técnica y en el que han participado todos con iguales posibilidades de ganar. La concesión ha sido para la oferta que nos ha parecido mejor, pero quiero decir que las otras ofertas han tenido un magnífico nivel. Yo he vivido esto con la satisfacción de ver una gran profesionalidad en todos los licitadores, locales o de afuera, ver su ilusión y su capacidad de competencia con las primeras empresas mundiales.

Sin embargo, la actitud de la firma ganadora INDRA, suscita bastantes críticas en el Sector. Sus primeras declaraciones con respecto a la competencia sectorial con que esperan encontrarse no han sido juzgadas como muy caballerosas.

INDRA hace sus primeros pasos en el Sector e hizo unas declaraciones que yo tuve ocasión de comentar a las pocas horas con las personas que las habían hecho, manifestando que las cosas hay que matizarlas y explicarlas con la sutileza que requiere cada situación. Todos los licitadores hicieron ofertas muy parecidas en su contenido a la que han hecho los ganadores y probablemente el primer escarceo mediático de INDRA no ha supuesto una planificación de la conducta que vayan a desarrollar. Yo creo que ha sido un problema de poco conocimiento del Sector. Como es sabido para desarrollar cualquier juego, aunque sea público, primero hay que reglamentarlo y en este caso la Administración se debe reglamentar a sí misma y en ese trayecto nosotros no nos moveremos del principio de información y de diálogo con la Mesa Técnica del Juego.

Entonces, ¿qué va a cambiar en la Lotería Catalana con la llegada de INDRA y Scientific Games?

En primer lugar lo que hay es un ahorro económico para la Administración como fruto de la competencia, que permitirá que se destine más dinero a fines de bienestar social. En segundo término se producirá una modernización de todas las estructuras, terminales, sistemas de comunicación, etc. En tercer lugar es posible que la presencia de las loterías sea más homogénea, porque hasta ahora se ha vendido mucho en zonas periféricas y poco en el área metropolitana de Barcelona. Y, por supuesto, como es un concurso a ocho años vista, a parte de gestionar las ofertas de juego que se venían gestionando se prevén -y eso es lo que quería decir INDRA cuando se expresó- la probabilidad de que en futuro se puedan hacer otras, previa reglamentación administrativa, que sean las que la sociedad requiera tecnológicamente en su momento. Sin, remarco, hacer la competencia desleal al Sector Privado. Por tanto desde la Administración que es la titular de las Loterías de Cataluña y no el contratista, mantenemos que el principio de lealtad con el Sector Privado no se vulnerará, sino que por el contrario queremos involucrarlo con el Sector Público, ¿por qué no podemos hacer cosas conjuntamente? Espero, entonces, que este pequeño incidente no pase de ser una anécdota fruto de una primera declaración desafortunada.

Con quien sí parece que el trabajo de los nuevos contratistas entra en competencia directa es con la Lotería del Estado.

Yo le he dicho tanto a la Lotería del Estado como a los nuevos contratistas que hay que recordar la Constitución, que exige la colaboración de las Administraciones públicas, no competencia. Y considero bastante desafortunada la situación de dos o más Administraciones que compiten claramente. Desde nuestra competencia exclusiva en este ámbito, que la tenemos, deberíamos hallar fórmulas para no multiplicar la oferta, no perjudicar la Sector Privado, para dar mejor imagen de la naturaleza del juego y para buscar la mejor vía para que ese dinero que se genera cubra necesidades sociales de los ciudadanos. Financiar el déficit público no se hace con el Juego, con el azar, esa es otra historia.

Todo esto parece abocar a un cambio normativo de peso considerable. ¿Se va a producir?

No un cambio, muchos. Si hablamos de posibilidades nuevas, aunque sea por ejemplo la de la Prima en los Bingos, hay que legalizarlo. Con más razón lo que atañe a nuevas tecnologías, a juego virtual… hay que reglamentarlo con toda seguridad. Lo que ocurre es que es algo en lo que debemos movernos con toda prudencia, para eso son las reuniones de las que antes hemos hablado, porque hay que incardinar a todos los afectados en las medidas que se adopten.

¿Usted detecta temores sectoriales ante este panorama?

Este Sector tiende a magnificar cuanto sucede. Y no parecen justificados los temores cuando llevamos un año y tres meses resolviendo las cuestiones con diálogo y reuniones, a veces incluso por teléfono. Nos conocemos personalmente todos, los empresarios a mí y yo a ellos.

¿INDRA se va a incorporar a la Mesa Técnica del Juego?

Los anteriores concesionarios de las Loterías Catalanas no estaban, pero si la Mesa Técnica los requiere se los puede llamar. Pero parece más lógico que seamos nosotros, la Administración y no su empresa contratada, quien esté allí para responder sobre cualquier cuestión relacionada con el tema.

Un hito importantísimo durante su gestión ha sido la creación del Foro Autonómico del Juego y la Declaración de Barcelona, ¿cuál es el estado actual de estas iniciativas?

Es algo que ha estado relativamente parado, pero muy recientemente he tenido conversaciones con el Director General de Andalucía, José Antonio Soriano, y también con el responsable de la Comunidad de Madrid, Edmundo Ahijón y con alguno más, y hemos comentado la conveniencia de reunirnos. Yo diría que el instrumento sigue siendo necesario, especialmente ante la realidad de los cambios que se imponen.

Creo que es una expresión suya la de “evitar los reinos de taifas” y buscar posiciones homogeneizadas con las otras Comunidades de peso significativo como Andalucía o el País Vasco.

Con la de Madrid, con todas. Es que estamos obligados a hacerlo y si no lo hacemos voluntariamente, nos lo harán hacer. Tener competencias diferenciadas no puede llevarnos a una descoordinación que acabe haciendo la vida imposible administrativamente a los empresarios.

Son palabras de buena voluntad o de hecho hay una intención de los distintos reguladores para actuar en este sentido.

La hay y nosotros lo que queremos desde Cataluña es renunciar a todo protagonismo en beneficio de esa realidad de coordinación.

¿Puede darse en la Comisión Sectorial del Juego?

Podría, pero de momento se ha demostrado poco útil.

Este distanciamiento resulta un poco paradójico en su caso, puesto que pertenece a la misma fuerza política que está en el Gobierno Central.

Y nuestra actuación es completamente leal. Pero decímos lo mismo de siempre, sosteniendo una posición que ya se dio a conocer en la Declaración conjunta de Torremolinos. Hay una disposición al diálogo muy notable desde el Ministerio del Interior, pero hay un problema objetivo: las competencias las tienen las Autonomías, pero hay cosas en manos del Ministerio de Economía por un lado y en manos de Interior por otro. La actividad importante, Loterías del Estado, la desarrolla Economía, y eso quita relieve a la coordinación que se puede hacer desde Interior. Una reunión burocrática anual no es un cauce de solución.

Frente a Administraciones que en unos casos las urnas han otorgado a fuerzas de izquierda y en otro a opciones nacionalistas fuertes, también se han levantado temores entre los empresarios.

Cuando algo cambia a veces hay temores que no siempre son racionales. Por nuestra parte hicimos las cosas de modo que ese temor pudiera durar muy poco, pusimos con mucha sinceridad las cartas sobre la mesa diciendo que queríamos el desarrollo de este sector económico. Un desarrollo con transparencia, eficacia y modernidad. Mi predecesor en el cargo hizo una gran labor, pero no creo que nosotros hayamos introducido factores de distorsión sino todo lo contrario.

Y es casi sorprendente que en su Gobierno de coalición, con tres fuerzas que políticamente marcan distancias conocidas, no hayan surgido discrepancias sobre el Juego.

El Juego es un tema siempre complejo, pero hemos hecho una labor profunda para explicar muy bien las cosas de forma que estén muy claras. No hay nunca ninguna sorpresa y las cosas se deciden con madurez.

No hay sorpresas en ese sentido que usted dice de trabajo interno, sin embargo si ha sido una sorpresa para muchos que en la resolución del concurso de las Loterías un Gobierno marcadamente catalanista se haya decantado justamente por el concursante más lejano a esa sensibilidad.

Voy a ser muy claro: una exigencia de que los concursantes fueran catalanes hubiera sido anticonstitucional. Nosotros somos gestores públicos y tenemos que actuar con objetividad, no importa que nos gusten más unas cosas que otras. Un concurso lo deciden las condiciones, no ninguna simpatía ni sentimiento.

Mucho más grave es lo que algunos piensan o dicen sobre una compensación a INDRA por su apoyo económico al Forum.

Eso es completamente absurdo y lo rechazo absolutamente. Si alguien cree eso lo que tiene que hacer es llevarlo a los Tribunales contenciosos e incluso penales. Es tan transparente el proceso que se ha hecho que cualquier persona bienintencionada puede saber que lo único que se ha hecho es elegir la que se ha considerado mejor oferta.

¿Cuánto dinero ganan las arcas públicas catalanas al escoger esta oferta?

El ahorro es de cinco millones de euros al año. A lo que hay que añadir las perspectivas de una mejora de gestión, aún considerando como muy bueno lo que anteriormente se ha hecho.

Bien, si le parece podemos cambiar de perspectiva y hablar del Bingo, que es también un juego con un desarrollo propio en Cataluña.

Efectivamente estamos en un proceso de repensar toda la filosofía de colaboración con los Bingos. Hay un concurso que se resolverá en octubre para ver cómo se articula la presencia de estas empresas en el Super Toc, lo que también apunta al espíritu de colaboración y no de competencia con la empresa privada.

En cierta medida la EAJA viene a ser el socio tecnológico del Sector.

En parte es así, pero no sólo en Cataluña, también en Andalucía, en Madrid… somos empresarios. Pero plantearlo desde el Sector Público exige equidistancia y neutralidad. Se trata de conseguir índices de eficacia: que los cartones del Bingo se pueden editar desde Cataluña y no necesariamente comprarlos a la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre, pues es una forma de ahorrar dinero, de gestionar, y no de competir.

Entonces nuevas fórmulas de soporte tecnológico para las Máquinas o para los Salones podrían pasar por la EAJA.

Segurísimo. Y estoy convencido de que es lo que la mayoría de los empresarios quieren. La EAJA no tiene intereses propios, de forma que su actuación simplemente secundaría la mejor opción.

Hablando ahora de Máquinas, que es quizá el campo en el que los cambios normativos han sido mayores…

Puede que sean los más llamativos, pero yo creo que todo forman una unidad.

Quería decir que es el caso en que se ha dado una respuesta muy directa a las reivindicaciones. Porque ya puede ponerse una máquina de vídeo “B” en un bar.

Si está homologada, sí. Ahora estamos en un período de fabricación-homologación que requiere su tiempo y que puede producir sus acumulaciones. El tiempo no depende sólo de la Administración, también de la producción. Todavía no hay un vídeo de este tipo en las calles de Cataluña, pero el proceso está en marcha.

Es algo que se suma a otros procesos pendientes o en marcha.

Tenemos la cuestión de las apuestas, de las nuevas tecnologías, de la publicidad y otros. Lo que sucede es que no todo se tiene que resolver necesariamente por la vía de la reglamentación. Cuanto más maduro y más consolidado esté el Sector, más fácil será hacer las cosas de otra manera. Entre un modelo anglosajón y otro mediterráneo o napoleónico, entre hacer las cosas por acuerdo social o por vía reglamentista hay un camino, una cultura de pacto que puede evitar los excesos reglamentístas.

Por lo que se critica muchas veces a la Administración es por ir detrás de la realidad, pero parece que en el Juego está implícita la obligación de ir por delante.

Por eso es bueno que trabajemos juntos sin que nadie vaya detrás de nadie y que la Administración tenga en muchos asuntos sencillamente un papel de arbitraje.

Señor Guitart, ¿vamos a verle en Málaga?

Sí, me ha invitado mi homólogo el Director General José Antonio Soriano y si el año pasado estuve en Torremolinos por primera vez, esta vez estaré en Málaga y ya conociendo a más gente podré incluso comparar. La lástima es que por cuestiones de calendario podré estar únicamente un día.

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