Edición Latinoamérica
07 de Julio de 2020

A pesar de las restricciones de los principales mercados

El mercado de apuestas virtuales registró el año pasado U$S 9.000 millones

(España).- El juego y las apuestas por Internet no cesan de crecer a pesar de las múltiples trabas legales que a nivel internacional se le opone. Los ingresos del póquer online, por ejemplo, ascendieron a 1.400 millones de dólares el año pasado, sobre los 9.000 millones que movió todo el sector del juego virtual en el 2004.

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os legisladores de los Estados Unidos llevan más de una década intentando adaptar las reglas de juego para acabar con el vacío legal que rodea a las apuestas por Internet, un negocio que parece destinado a crecer indiscriminadamente y hacia todas las regiones del planeta.

Los casinos electrónicos se están convirtiendo en uno de los negocios más redituables de Internet. Los adeptos a los juegos de mesa virtuales, como el póquer o el black jack online, suman ya cerca de dos millones y se calcula que a cada instante puede haber 6.800 personas compartiendo sesiones en la Red, a través de las distintas ventanas abiertas a este universo.

Los ingresos de esta flamante industria ascendieron a 9.000 millones de dólares en 2004 y no paran de crecer, a pesar de las trabas legales con las que se topan.

Las apuestas en Internet, da igual cual sea su formato, son ilegales en los Estados Unidos, según la aplicación de la ley conocida como Wire Act, por la que se prohibió en 1961 el uso del teléfono para hacer apuestas deportivas.

Los legisladores en el Capitolio llevan más de una década intentando adaptar las reglas de juego, para acabar con este limbo legal y sacar tajada al negocio. "Es una forma legítima de hacer dinero", señala el republicano por Dakota del Norte, Jim Kasper.

Si se legalizan, asegura Kasper, "aportarán millones en ingresos a través de los impuestos". Pero el Departamento de Justicia se niega a verlo así y ha dado órdenes precisas para impedir que los Estados, como el de Nevada, legalicen por su cuenta los casinos en Internet.

Por eso, las empresas que se dedican a este negocio establecen sus sedes en centros offshore como las Islas Vírgenes, las Islas Antigua, Curaçao, Granada, San Kitts, Islas Cook o el paraíso fiscal de Gibraltar, además de Costa Rica o la República Dominicana.

En la actualidad, 85 países conceden licencias para operar casinos electrónicos, porque han visto el aporte que puede hacer el juego virtual a sus economías. Pero esto no evita que las operaciones de estas empresas online alcancen a apostadores de los Estados Unidos o de Gran Bretaña, y muchas coticen en Bolsa con grandes beneficios para sus inversores. De hecho, los próximos 6 y 7 de julio se celebrará en Las Vegas una conferencia que aglutinará a las figuras más conocidas de esta industria.

Calvin Ayre, organizador del evento y fundador del casino electrónico Bodog.com, explica que este segundo encuentro pretende ser una muestra de que los casinos virtuales y las mesas de juego tradicionales pueden convivir en el mismo universo. Ayre es uno de los pioneros en este sector y su socio, Cole Turner, asegura que existe una simbiosis entre los dos mundos, "no somos predadores".

"Nadie que disfrute jugando al black jack en una mesa piensa que Internet será un sustituto de la emoción que siente en un casino", explica Turner. “Es más, en Las Vegas se ve como una fuente de atracción para el negocio”, agrega.

Las computadoras se han convertido, en apenas dos años, en la puerta de acceso más próxima al póquer, un juego claramente en alza en todo el mundo. Las sesiones están abiertas las 24 horas del día y muchos aficionados las utilizan -además- como lugar de entrenamiento, un trampolín antes de lanzarse a los casinos reales. Paralelamente, la cobertura mediática que se está dando a los torneos provoca un verdadero boom en el sector.

Las cifras son espectaculares y los expertos aseguran que sólo es el comienzo. El casino virtual ParadisePoker, por ejemplo, registra más de 600 manos de póquer por minuto o, si se prefiere, 900.000 al día. Dicho de otra manera, se necesitarían 900 casinos para soportar ese volumen de negocio.

Hay otras web conocidas, como PartyPoker, PokerStars, PrimaPoker, PokerRoom o PlanetPoker. Los ingresos del póquer online ascendieron a 1.400 millones de dólares en 2004, sobre un total de 9.000 millones de dólares que movió el año pasado la industria de las apuestas virtuales, por lo que este juego se convierte así en el segmento de mayor expansión en el sector virtual.

Para este año se prevé que el negocio del póquer electrónico duplique los ingresos, hasta alcanzar los 2.800 millones de dólares, un incremento que está muy por encima del 22% previsto para el conjunto de los juegos de azar online y del 4,3% para los casinos reales, según la firma de analistas Dresdner Kleinwort Wasserstein.

Las previsiones son difíciles de hacer, en gran parte por el vacío legal en el que se encuentra este universo, pero se habla de que podría llegar a mover 250.000 millones de dólares en el 2008, a partir de la cantidad de nuevos jugadores que abren cuentas en estas páginas web, y del incremento del tráfico que se está observando en la red durante los últimos seis meses.

Ante todos estos fenómenos, la Organización Mundial de Comercio (OMC) ha dado la razón a los Estados Unidos esta semana en su litigio con Antigua y Barbados a propósito del acceso transfronterizo de los juegos y apuestas por Internet. En un documento de 150 páginas, el comité de apelaciones de la OMC modifica así una primera decisión desfavorable a Washington, que había sido condenado en noviembre por la existencia de varias legislaciones estatales de Estados Unidos que prohíben el juego con dinero.

La primera decisión estimaba que las leyes en vigor de Luisiana, Massachusetts, Dakota del Sur y Utah eran incompatibles con los compromisos de Estados Unidos firmados en el Acuerdo General sobre el Comercio de Servicios (AGCS). En la última decisión, por el contrario, la OMC reconoce que Estados Unidos ha demostrado que su legislación era "necesaria para la protección de la moralidad pública o del mantenimiento del orden público”.

"Esta victoria confirma lo que ya sabíamos desde el principio: que los países de la OMC pueden mantener restricciones sobre el juego y las apuestas por Internet", aseguró Peter Allgeier, representante estadounidense para el comercio virtual. "Estamos satisfechos de que el comité de apelaciones haya aceptado nuestra posición para que la legislación sobre el juego y las apuestas por Internet proteja el orden y la moralidad públicos", señala Allgeier.

Según el representante norteamericano, las restricciones impuestas por Estados Unidos "pueden ser mantenidas" si no se modifica la legislación en ciertos puntos, especialmente en lo que se refiere a las carreras de caballos. En este último terreno, la legislación estadounidense penaliza los servicios de apuestas por Internet con sede en el extranjero.

Antigua y Barbados, que albergan numerosos sitios de juego por Internet, habían planteado una querella contra Estados Unidos en marzo de 2003 al estimar que la reglamentación norteamericana era contraria a la de la AGCS. Antigua estimaba que la prohibición estadounidense perjudica a su sector del juego online, cuyo desarrollo en los últimos años le permite reducir la actual dependencia sobre el sector turístico del archipiélago caribeño.

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