Edición Latinoamérica
18 de Octubre de 2018 | Edición Nº3902

Entrevista exclusiva a Agustín Cavanna, director de Bingo Golden Jack

"Hoy la industria enfrenta condiciones muy adversas para seguir operando"

A pesar de la crisis, Cavanna explicó que la compañía se propone seguir prestando el mismo servicio.
Argentina | 13/06/2018

"Nos pusimos como objetivo que el juego no creciera", con esta frase de la gobernadora María Eugenia Vidal comenzó el 2018 para los empresarios y trabajadores del sector en la provincia de Buenos Aires. Con el correr de los meses, el panorama no mejoró. Yogonet entrevistó a Agustín Cavanna, quien basándose en sus 20 años de experiencia en esta industria, sostuvo que esta política llevará a las salas a su extinción o cierre en el mediano plazo y fomentará el juego ilegal.

A

gustín Cavanna se desempeña como director de Bingo Golden Jack, empresa a la que ingresó en el año 2000. La compañía opera dos salas, Quilmes y Solano, donde ofrece una propuesta integral que incluye máquinas tragamonedas, bingo y gastronomía. A diferencia de los bingos de la Ciudad de Buenos Aires, que cerraron en 2016, los bonaerenses sí operan y subsisten, en gran medida, gracias a las slots.

Sin embargo, la política antijuego de la gobernadora María Eugenia Vidal atenta contra un auspicioso futuro a largo plazo. En esta entrevista que le concedió a Yogonet, el directivo de Bingo Golden Jack, analizó la coyuntura que están atravesando: "Muchas salas de juego están viviendo una retracción en su crecimiento", aseguró.

"En los próximos dos años, en la medida que vayamos equilibrando las cuentas públicas, nuestra intención es seguir restringiendo la oferta del juego", declaró María Eugenia Vidal en enero, cuando anunció el cierre de los casinos de Necochea, Mar de Ajó y Valeria del Mar, y el Bingo de Temperley. Con esta postura de la gobernadora y teniendo en cuenta que entre el 2019 y el 2023 se vencen las licencias de 25 de las 45 salas, ¿cuál es el principal desafío que tienen por delante los bingos bonarenses en el corto, mediano y largo plazo?
Dentro de la situación económico/política que transita el país, nuestro desafío es seguir brindando a nuestro clientes el mejor de los servicios, y continuar posicionándonos una oferta de esparcimiento y diversión sostenible, haciendo frente a los embates impositivos y el alto costo que conlleva la operación de una empresa como la nuestra.

A fin de llevar a cabo estos objetivos en el mediano y corto plazo, ya que hablar de largo plazo es muy difícil, tuvimos que realizar cambios en nuestra estructura y horarios, y replantear nuestro esquema de costos. La idea es seguir prestando el mismo servicio al que nuestros clientes se acostumbraron en los últimos años.

"La carga impositiva directa en nuestra industria es muy alta, más del 60%"

La gobernadora también declaró: "Creo que hay que hacer las dos cosas: restringir el juego legal y combatir el ilegal". ¿Cuál es su visión como ejecutivo de una operadora de bingos y profesional de la industria del juego?
Luego de 20 años de pertenecer a este sector, celebro la decisión de combatir el juego ilegal, no solo porque dicha medida beneficia la industria de juego autorizada por la provincia de Buenos Aires, sino porque también es a favor de la sociedad en sí.

Cuando las personas eligen ingresar a un bingo o a un casino de la provincia de Buenos Aires, saben que su apuesta es oficial y que con ella están contribuyendo a las arcas provinciales a través de la gran cantidad de impuestos –directos e indirectos– que pagamos mensualmente.

Además, con sus apuestas eligen impulsar una industria que da trabajo formal a miles de personas en forma directa e incluso indirectamente a cientos de proveedores que alimentan el circuito comercial de cada establecimiento.

Finalmente, es el cliente quien elige ingresar a establecimientos que pregonan el juego responsable y cumplimos con todos los requisitos que Lotería de la Provincia nos demanda en materia de la prevención.

Matías Lanusse, presidente del Instituto Provincial de Lotería y Casinos, sigue la línea marcada por Vidal. "No se va a abrir ni un bingo más en la provincia. Tampoco se van habilitar máquinas tragamonedas nuevas", declaró el año pasado. ¿A qué herramientas y estrategias pueden o deben recurrir las salas para no perder a su público y captar a clientes nuevos cuando sólo pueden renovar su parque de máquinas por obsolecencia y no ampliarlo?
Entiendo que es una medida que debería estudiarse con más detalle, ya que al no permitir a las salas de juego oficiales expandir su oferta de entretenimiento dentro de sus propias instalaciones y con la creciente demanda tributaria – presión fiscal y nuevos impuestos– las están llevando a su extinción o cierre en el mediano plazo, fomentando el crecimiento de juego ilegal. Entonces, la sociedad seguirá jugando, pero no habrá recaudación impositiva alguna.

Dejar crecer en forma sostenida a las empresas de juego, implica permitirles hacer frente a los altos costes que nuestra economía genera en forma cotidiana. Además, contribuye a mantener la gran cantidad de puestos laborales que la propia ley demanda.

Gracias a la tecnología, que avanza en forma exponencial y permite que las empresas hagan más eficientes sus operaciones, las salas de bingo de la provincia de Buenos Aires mantienen su plantel de personal sin reducciones mayores, con el fin afianzar el compromiso con la sociedad y el Estado provincial.

"Tuvimos que realizar cambios en nuestra estructura y horarios, y replantear nuestro esquema de costos"

¿Qué tan alta o baja es la carga impositiva que afecta al sector del juego en comparación a la que recae sobre otros sectores económicos a nivel provincial y nacional?
La carga impositiva directa en nuestra industria es muy alta, más del 60%, y son cotidianos los aumentos de impuestos en nuestra actividad. Realmente son golpes muy duros para nuestra industria. A modo de ejemplo, en los últimos años, un impuesto regresivo como Ingresos Brutos ha aumentado su alícuota hasta llegar al 15%.

Además, se dispuso un nuevo impuesto a la apuesta, lo que generará una merma en los ingresos de las salas de juego y por ende una notable reducción en la recaudación del fisco provincial.

Sinceramente, hoy la industria enfrenta condiciones muy adversas para seguir operando, dado que se evita cualquier estimulación al sector, tanto a la inversión en tecnologías como así también a la contratación de mano de obra, inversión en estructuras, y equipamiento nuevo. Por el contrario, muchas salas de juego están viviendo una retracción en su crecimiento.

Ya sea a través de la Unión Argentina de Empresarios de Entretenimientos (UADEE) o con alguna otra entidad o grupo representativo, ¿está en los planes de los bingos presentar alguna propuesta alternativa para defender la actividad y proteger los puestos de trabajo?
En los últimos, se llevaron a cabo varias reuniones donde se han discutido propuestas con el fin de aumentar el flujo de trabajo en salas. Lamentablemente, hasta ahora la mayoría han colisionado con la decisión política de congelar cualquier tipo de innovación en lo que se refiere a nuestra actividad.

Exclusivo Yogonet.com
Por: Diana Rojas - [email protected]
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